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Sonic ¿qué?

Posted in Música with tags , , , , , , , on octubre 19, 2009 by Wallas

KissSonicBoom

       Los discos nuevos siempre se agradecen, y son particularmente bienvenidos cuando quienes los editan son viejos estandartes que majaderamente viven del pasado e insisten en las viejas glorias. Aunque, digámoslo, en este escenario no más de dos o tres canciones tienen la posibilidad de saltar del estudio al en vivo, lo que eterniza a los viejos hits como la columna vertebral de todos los conciertos de estas bandas clásicas. Y para ser sincero, los fanáticos duros nunca dejamos de aburrirnos de escuchar una y otra vez esas ya legendarias composiciones, sobre todo cuando es ahí mismo, apretados y expeliendo sudor frente a un escenario y varios decibeles de potencia.

       Pocos son los músicos que se atreven a evolucionar a medida que aparecen las arrugas o el examen a la próstata se hace urgente, o a priorizar el presente por sobre el pasado. Pero cuando ya no hay más que entregar, o cuando el interés por la música (piedra fundamental de toda banda) ya no es el mismo, es lógico que sigamos profitando del pasado.

      Uno de los ejemplos más sólidos de este fenómeno es la pintarrajeada banda Kiss, que después de muchos años sigue siendo una de mis favoritas, y que en la segunda mitad de los 90 retomó el maquillaje y las botas con plataforma para hacer de su carrera en los setenta su único modus vivendi. A once años de su última placa, “Psycho Circus”, recién sacaron del horno con su acostumbrada parafernalia “Sonic Boom”, un disco con la formación que lleva varios años girando por el mundo: a los originales Paul Stanley y Gene Simmons, se sumaron Eric Singer (quien ya había pasado por los tarros de Kiss entre 1991 y 1996), y Tommy Thayer, músico que lleva años colaborando con Kiss, y que hoy no es más que un muy buen imitador de Ace Frehley, el guitarrista original del grupo. Aunque por los años que pasó éste último empinando el codo, Thayer está en mejores condiciones.    kiss_live75

      Si me preguntan a mí, opino que el cuarteto luego de su gira de reunión debió haber retomado la formación Stanley-Simmons-Singer-Kulick, nacida a comienzos de los noventa luego de la muerte de Eric Carr, batero que hizo suyo a Kiss durante todo los 80. ¿Por qué? Es sólo cosa de analizar un poco la carrera kissera. En cada década, ya sea por una búsqueda estética o por una visión de negocio (en el caso de Kiss, más por la segunda) han manejado como pocos las tendencias del rock que se alzaron como predominantes en determinados momentos. En los 70, extremaron la teatralidad visual de gente como New York Dolls, Alice Cooper o David Bowie, al comienzo con un rock bien oscuro, luego con uno más coloriento, pasando por la onda disco y algo de pop. En los 80, se tiraron de cabeza al hair metal, o glam metal, dejando como herencia tremendas piezas como “Creatures of the Night” y “Lick it Up” (uno de los títulos más finos que conozco para un disco).kiss1986

      Y ya en los 90, comenzaron con un discazo, “Revenge”, un piscinazo directo hacia el metal más duro, cerrando con “Carnival of Souls”, un álbum extraordinario editado casi por obligación en medio de la gira de reunión, donde Kiss hizo suyo un lenguaje que ya venían profiriendo bandas como Alice in Chains, Soundgarden, y por qué no, Pantera. Había ahí experimentación, algo nuevo, sorprendente. Algo que en lo personal me confirmó que los Kiss siempre han sido excelentes músicos. En esa época, se reinventaron de una forma extraordinaria, inteligente, iban como avión. Todavía tengo grabado el éxtasis que fue escuchar el primer single de ese disco, “Jungle”, en un personal stereo escondido bajo mis ropajes en medio de una clase. Claro que después concentré toda mi atención en lo que mi profesor me estaba enseñando.   

      Ahora, estoy de acuerdo en que esa gira que reunió de nuevo a los cuatro Kiss originales debió haberse hecho de todas maneras, sobre todo porque pude verlos un vivo y en directo con todos los excesos visuales que desde niño sólo pude ver en videos piratas con  una imagen tan nítida como la de Pie Grande o la de cualquier extraterrestre que se haya asomado por la tierra.    Carnival_of_Souls_KISS

      Pero vayamos ahora al motivo de tanta sandez. Con “Sonic Boom”, los Kiss quisieron revivir (una vez más) su mejor época en los 70. Y sí, el disco recuerda mucho a “Rock and Roll Over” o a “Love Gun”, pero ahí queda. ¿Hay creatividad o alguna sorpresa? La verdad es que no. “Sonic Boom” es un disco plano, sin mucha vibra, quizás algo forzado. Siguen cantándoles a las mujeres de forma libidinosa, y otra vez aparece eso de que “yo hago lo que quiero” o “nada es suficiente para mí”. A varios nos puede gustar mucho de eso, pero no es necesario repetirlo tanto. La majadería en el mensaje, hace que éste pierda su efecto.

      Y no es que repetirse sea malo. Fíjense no más en AC/DC. Pero póngale algo de espíritu, su qué se yo, algo que nos haga de nuevo pintarnos con tempera la cara como alguna vez lo hice. Volver a digerir el pasado, asimilarlo de nuevo, no imitarlo. Después de 30 años y casi 30 discos, los más fanáticos nos merecemos su respiro. Pero “Sonic Boom” no lo es. Y a pesar de que “Psycho Circus” fue un disco totalmente auto referente, donde se celebraban así mismos por volver al maquillaje, tenía su cuento, algo que le daba su singularidad.

      Incluso quienes pensábamos ver de qué está hecho Thayer en el ejercicio de la creación, confirmamos lo que ya sabíamos: su guitarra está llena de guiños al arsenal del Spaceman. La pintura y el traje no es lo único de Frehley que lleva puesto. No hay mucho más que entregar. La bencina se acabó, no hay algo que haga de esta placa una explosión sónica como quisieron hacerlo.

       De todas formas, como dije en un comienzo, siempre se agradece su disco nuevo. Por último para poder poner su cosita nueva junto a obras esenciales como “Destroyer” o “Alive!”. Porque si lo llego a pillar en alguna tienda, de todas maneras lo compro.